La conflictiva agua.
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| Fig. 1 Sencilla y omnipresente. |
El agua es la sustancia primera para la vida, en todas sus formas, el oro azul y motivo de discordia presente y futuro. Simplemente su fórmula es H2O: un átomo de oxígeno y dos de hidrógeno. Es la primera fórmula química de la que primero uno se entera en el ámbito académico y hasta la recitamos “achedoso”.
El agua es el más simple de los compuestos químicos pero sin
ella es imposible la vida inteligente o no racional.
El agua es el más increíble y maravillosos de los compuestos
químicos que existen en el mundo.
Cuando en el siglo XVIII Anders Celsius, físico sueco,
inventó el termómetro, se fundamentó en dos magnitudes constantes: la
temperatura de ebullición del agua a 100 oC y su temperatura de
congelación a 0 oC. Dividiendo el intervalo entre estas dos
magnitudes en 100 partes iguales, apareciendo así, el termómetro, el primer
instrumento para medir la temperatura.
Pero ¿qué menuda sorpresa se hubiese llevado Celsius de
haber conocido que el agua debía congelarse no a 0o, ni de hervir a
100o? Y sin embargo lo hace precisamente a esas temperaturas.
¿Por qué sucede esto?
Lo más moderno de física-química establece que el agua se
nos presenta en la naturaleza como un grandísimo impostor. Es el compuesto más
anómalo del globo.
Los científicos plantean que el agua debe hervir a una
temperatura 180o grado inferior al valor que realmente lo hace: es
decir a 80o bajo cero. Al menos el reglamento que rige el
comportamiento de los elementos en la naturaleza; la Tabla Periódica de Mendeléiev lo establece así. Y como sabemos
esta tabla Periódica, es parte indisoluble y ficha básica en la unidad
dialéctica del mundo.
Las propiedades de los elementos que forman parte de uno u
otro grupo del Sistema Periódico, varían con cierta regularidad, cuando se pasa
de los elementos ligeros a los pesados, ¡es una Ley de la naturaleza!
Consideremos por ejemplo, las temperaturas de ebullición, así como las
propiedades de los compuestos, las cuales no varían por antojo. Estas dependen
de su posición en la Tabla de Mendeléiev, o lo que es lo mismo de los elementos
que forman las moléculas. Entre otras, también las propiedades de los
compuestos hidrogenados, o hidruros de los elementos que pertenecen a un mismo
Grupo.
El agua puede considerarse y así llamarse: hidruro de
oxígeno. El oxígeno es miembro del Grupo VI. Sus “hermanos”, es decir los otros
elementos del Grupo son: azufre, selenio, telurio y polonio. Las moléculas de
sus hidruros tienen igual estructura que la del agua, es decir, H2S,
H2Se, H2Te, H2Po. Para cada uno de estos
compuestos se conoce que su temperatura de ebullición que cambian con bastante
regularidad, al pasar del azufre a sus compañeros más pesados. Pero la
temperatura del agua sobresale bruscamente en este grupo, es mucho más alta de
lo debido. Parece que el agua no quiere tomar en consideración las reglas
establecidas en la Tabla de Mendeléiev, desplazando a 180 grados el proceso de
su transición a estado de vapor. Es la primera anomalía asombrosa del agua.
La segunda está
relacionada con su congelación. Los preceptos de la Tabla Periódica
prescriben que el agua deba pasar a sólido a 100 grados bajo cero, sin embargo,
el agua infringe caprichosamente esta exigencia, convirtiéndose en hielo a tan
sólo cero grados.
La desobediencia del agua permite sacar la siguiente e
interesante conclusión: el estado líquido y sólido del agua en la Tierra es
anormal. Si tenemos en cuenta la “Regla”, debería encontrarse en forma de
vapor. Podríamos imaginar con pavor, un
mundo hipotético donde el agua cumpla estrictamente las prescripciones del
sistema periódico ¡sería combustible para la Literatura de Ciencia Ficción!
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| Fig.2 Infringe caprichosamente la tabla periódica. |
Esto nos demuestra que la Tabla Periódica de Mendeléiev es
una construcción mucho más complicada de lo que puede parecer a primera vista y
que el genio de sus habitantes se asemeja, en grado sumo al carácter de las
personas. No se puede encerrar en marcos determinados. Y el carácter del agua
es muy caprichoso.
Pero, ¿qué hace que el agua adopte esta actitud?
Todo se debe a su peculiar estructura molecular, gracias a
lo cual estas tienen la propiedad marcada de atraerse mutuamente con gran
fuerza, formando lo que los científicos llaman “asociaciones”.
Estos enlaces asociativos entre las moléculas sólo pueden
romperse con grandes esfuerzos. Esa es la explicación de por qué el agua se funde
y hierve a temperaturas mucho más altas de lo que se podía esperar.
Las enormes islas flotantes, los icebergs, que alcanzan
kilómetros cuadrados de superficie, flotan como corcho sobre la superficie del
agua. Sucede que el hielo es más ligero que el agua. Tómese cualquier metal y
fúndase y luego dejen caer sobre ese líquido un pedazo sólido de ese metal e
irremediablemente se hundirá. Puesto que en estado sólido toda substancia pesa
más que estado líquido: cualquiera menos el hielo y el agua, que resultan una
rara excepción. Sin esa excepción, todos los depósitos de latitudes frías se
congelarían hasta el fondo pereciendo toda la vida que habita en ellos.
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| Fig. 3 Ciclo Hidrológico |
Cualquiera sustancia sólida, después de su fusión, comienza
a dilatarse. En cambio el agua que se
produce en el deshielo, se comporta de un modo completamente distinto: al
principio se contrae y sólo en el caso que se siga aumentando la temperatura,
comienza a dilatarse. La causa de este fenómeno también reside en las propiedades
de las moléculas de agua de atraerse mutuamente. Esta propiedad se manifiesta sobremanera
a cuatro grados sobre cero. Por lo tanto a esta temperatura el agua alcanza su
máxima densidad y peso; precisamente por esta razón los ríos lagos y estanques,
no se congelan hasta el fondo ni tan siquiera con los fríos más severos.
Para que el hielo se derrita se necesita gran cantidad de
calor. Incomparablemente más que para fundir otra sustancia tomada en la misma
cantidad.



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